Rododendro (Rhododendrom ponticum)
A estas alturas pocos niegan ya la existencia de un cambio climático. Los hechos son tan evidentes que los negacionistas aluden ahora más a la escasa-nula responsabilidad de los humanos en el hecho, afirmando que el proceso está ocurriendo como expresión de la evolución natural del planeta, más que por la acción de los hombres sobre la tierra.
Algunos científicos parecen colocarse en una posición ecléctica. No niegan que el clima está cambiando per se, pero todos afirman que la acción humana esta acelerando e intensificando el proceso. Por tanto son importantes las iniciativas encaminadas a disminuir, y a ser posible anular, nuestra aportación al cambio.
Ya en 2015 John P. Holdren, consejero del Presidente Barack Obama en cuestiones de ciencia y tecnología, planteó que ante el cambio climático solo existen tres opciones: mitigación, adaptación y sufrimiento. Y, evidentemente, la última deberíamos evitarla a toda costa.
El magnate Bill Gates, a través de su fondo de capital riesgo, lleva años desarrollando un programa que financia las iniciativas de las empresas encaminadas a reducir la contaminación en aquellas actividades que son grandes generadoras de contaminantes: la electricidad, el transporte, la fabricación, la construcción y la agricultura. Su finalidad es ayudar a las empresas a mitigar —reducir o, al menos, no aumentar—los cambios negativos en el clima que se están produciendo como consecuencia de su actividad.
Este programa, junto a otros, pretende actuar sobre la primera opción, la mitigación climática. Pero se levantan voces que hablan de que hay que hacer algo sobre la segunda opción, la adaptación climática. Y por adaptación entendemos el desarrollo de distintos modos de reforzar las protecciones contra los peligros del cambio climático, en vez de prevenirlo.
En este sentido se ha pronunciado el químico Eric Toone, profesor de la Universidad de Harvard, que ha afirmado que está cada vez más claro que la adaptación debería tener un papel importante en los programas de financiación, ya que las emisiones globales continúan aumentando y el planeta se sigue calentando: «la mitigación no nos va a llevar lo suficientemente rápido al punto donde queremos estar, y el sufrimiento es inaceptable», ha declarado recientemente.
Consecuente con ello, el mencionado programa patrocinado por Bill Gates ha incluido, para el año actual, la adaptación climática en sus categorías de inversión, creando un fondo económico específico para este fin. Con ello se pretende encontrar soluciones para que el mundo se pueda adaptar mejor a las consecuencias del cambio climático.
¿Significa esto que se ha tirado la toalla en este tema, o que se es más realista? Veremos.
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario