Presentación


Durante siglos, la frontera móvil que existió entre cristianos y musulmanes en la península ibérica, hasta la salida de estos últimos en 1492, estuvo poblada de personajes singulares, conformados en función del hecho fronterizo. Uno de estos personajes fue el Alfaqueque. Su existencia se remonta al siglo XIII, y su perfil inicial figura referido ya en los textos de Alfonso X como hombres de honor, conocedores de la lengua arábiga, cuya misión básica era rescatar a los cristianos esclavos de los musulmanes. Entre sus cualidades se exigían ser verídicos, desinteresados, instruidos y expertos con la lengua árabe, humanos y benévolos, valientes, así como tener algún patrimonio que garantizara su independencia y honradez. Este empleo era electivo en junta de doce hombres buenos. Los Alfaqueques, respetados por cristianos y musulmanes, tenían paso libre a un lado y otro de la frontera dado que su labor permitía mantener un mínimo de comunicación entre los dos bandos, incluso en las circunstancias más difíciles. Estos trujamanes solucionaban numerosos problemas que surgían en la peculiar convivencia que provocaba una frontera que, en la mayoría de los casos, no tenía respaldo físico. Fueron los representantes, en un sitio y época determinada, de una figura necesaria e imperecedera: el negociador discreto que permite el encuentro entre posiciones aparentemente irreconciliables. En los tiempos que corren la presencia de los Alfaqueques se hace especialmente necesaria.

lunes, 19 de diciembre de 2022

100. Baja autoestima de los españoles


Mastuerzo sudamericano (Tropaeolum majus) 

No es infrecuente oír, cuando algo no funciona bien en nuestro país, que España es «tercermundista», «un desastre», o epítetos aún peores. Esta baja estima de los españoles hacia su país ha sido verificada por diversos estudios, en los que la mayoría de los encuestados hacen afirmaciones que demuestran que le tienen poco afecto a España  y, por consiguiente, que se valoran poco a si mismos, dado que los encuestados forman parte del país que critican.

Uno de los últimos estudios del que hemos tenido conocimiento es el realizado por  el Reputation Institute —https://www.csrhub.com/datasource/reputation-institute/—. En él se compara la percepción que sobre España tienen los propios españoles, y la que tienen los ciudadanos de otros países europeos sobre España. Sin ánimo de ser exhaustivos solo reseñaremos que, según el barómetro de este organismo, casi dos tercios de los españoles —el 64%— definen al país como "corrupto" frente al 27% que le atribuyen los europeos; el 52% de los encuestados ven a España débil, mientras que en el resto de la Unión Europea esa cifra cae al 25%; el 62% de los entrevistados la consideran pobre, mientras que esta consideración solo se da en el 43% de los europeos. Y como dato especialmente curioso, el 41% de los españoles cree vivir en un país más ocioso que trabajador, mientras que en Europa solo lo piensa el 25%.

No quisiéramos cansar al lector, pero creemos relevante reseñar que, en 2021, en el ranking de KNOEMA España ocupaba el número 14 entre los países más reputados del mundo; en el mismo año, según el CSRHUB, España alcanzaba un 99% de confiabilidad en las Métricas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y Medio Ambiente, Social, Gobierno (ESG); que en el ranking de U.S. News Best Countries de 2022 España ocupa el numero 17, y que en la revista Forbes España figuraba en 2019 en el puesto número 12 entre los países mas reputados del mundo.

Al hilo de este tema, recientemente hemos tenido ocasión de conocer la existencia de un libro titulado «1785 motivos por los que hasta un noruego querría ser español» en el que se exponen las numerosas aportaciones que España ha hecho al conjunto de la civilización occidental. Como dicen sus editores —www.1785.es— el libro no es «una invitación a la autosatisfacción, sino una manera de poner en valor lo mucho que se ha hecho en España a lo largo de la Historia y que es un indicio de todo lo que podríamos llegar a hacer» 

Sirva este artículo para, aprovechando estas fechas en que solemos hacer un repaso del año que finaliza, invitaros a reflexionar sobre nuestro país y su futuro. España tiene problemas, algunos muy serios. Pero no somos tan incapaces como pensamos, y es seguro que con el trabajo de cada uno de nosotros podrán resolverse y,  en los próximos años, podremos seguir figurando en los puestos altos de los diversos rankings mundiales.