Flor de Azahar (Citrus cinensis)
Tradicionalmente se ha valorado como cualidad más importantes para realizar un trabajo el conocimiento en profundidad de los contenidos del mismo. Pero parece que esto está cambiando, como tantas otras cosas. Las empresas ahora buscan también cualidades —habilidades— que podríamos llamar «transversales», como la inteligencia emocional, el pensamiento crítico, la creatividad o la capacidad de liderazgo, por mencionar algunas.
El año pasado el Foro Económico Mundial (FEM) elaboró una relación de las diez habilidades que, en opinión del organismo, serán más demandadas por los empresarios a la hora de contratar a un empleado en los próximos años. Y aunque coinciden con la mayoría de los analistas en que el futuro del trabajo es tecnológico y digital, señalan que además de los conocimientos y experiencia para desarrollar estos trabajos, las cualidades que hemos llamado «transversales» serán cada vez mas demandadas.
Sin ánimo de ser exhaustivos, además de las cualidades técnicas —uso, monitorización, control, diseño y programación de la tecnología— el FME mencionaba habilidades tales como pensamiento analítico e innovación, creatividad, originalidad e iniciativa, resiliencia, tolerancia al stress y flexibilidad, cualidades todas ellas que hacen referencia a lo que podríamos llamar «factor humano».
La progresiva automatización de los puestos de trabajo, junto a la más reciente incorporación de la inteligencia artificial, hace estimar al organismo que en los próximos años desaparecerán millones de puestos de trabajo actuales y serán cada vez mas importantes para los trabajadores las habilidades que sean intrínsecamente humanas y, por tanto, difícilmente realizables por una máquina.
Parece claro, pues, que a la luz de este informe, muchos trabajadores necesitarán capacitarse de nuevo para adquirir habilidades que no han figurado habitualmente en los currículos universitarios ni de la formación profesional. Y aunque muchas de ellas podrán ser enseñadas y adquiridas, otras tantas tienen que ver con las características de la persona y, aunque se pueden entrenar, no parecen fácilmente adquiribles.
Si estos expertos están acertados, y todo indica que lo están, se hace necesario un recorrido formativo más amplio que el existente en la actualidad, que incluya no solo los aspectos tecnológicos, como ocurre en la actualidad en la mayoría de ellos. Y esto no para mañana, sino para ya.
Se hace especialmente necesario aprender a aprender. No en vano una de las habilidades mencionadas por el FEM es el aprendizaje activo y las estrategias de aprendizaje